Páginas

Mostrando entradas con la etiqueta adelaida garcia morales. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta adelaida garcia morales. Mostrar todas las entradas

miércoles, 9 de diciembre de 2015

Fantasmas





-Quieres que te cuente un secreto? No pude responderle tampoco a estas palabras, pero naturalmente que quería conocer su secreto. Ella, que debió de leer tal deseo en mis ojos, continuó: -Mi hermana no es como los demás. Pero júrame que no le contarás a nadie lo que te voy a decir. ¡Anda! ¡Júramelo! Y esperó hasta que yo hice ante ella un solemne juramento. –Por las noches –continuó- los ojos de Bene se convierten en otra cosa. Yo los he visto y me parece que se hacen de cristal. Pero es un cristal de otro mundo. Con ellos lo puede ver todo, hasta las cosas invisibles. Me lo ha dicho ella, ¿sabes? Y también me dijo que, algunas veces, ve cosas de las que no se puede hablar. -¿Tú has estado con ella cuando le pasa eso? –Sólo una vez. Y me dio tanto miedo que salí corriendo por el campo hasta el río y allí me quedé toda la noche. -¿Y yo, puedo verla así también? –Me parece que no. Sólo deja que la vean de esa forma los hombres, y yo, porque soy su hermana.

Adelaida García Morales – Bene


- Imagen tomada a pulso en el puerto de Málaga en ese tiempo que llaman "la hora azul".





jueves, 3 de diciembre de 2015

Atardecer en la Casa Grande





Mañana, en cuanto amanezca, iré a visitar tu tumba, papá. Me han dicho que la hierba crece salvaje entre sus grietas y que jamás lucen flores frescas sobre ella. Nadie te visita. Mamá se marchó a su tierra y tú no tenías amigos. Decían que eras tan raro… Pero a mí nunca me extrañó. Pensaba entonces que tú eras un mago y que los magos eran siempre grandes solitarios. Quizás por eso elegiste aquella casa, a dos kilómetros de la ciudad, perdida en el campo, sin vecino alguno. Era muy grande para nosotros.

Adelaida García Morales – El Sur





martes, 1 de diciembre de 2015

El Sur





Yo entonces no sabía nada de tu pasado. Nunca hablabas de ti mismo ni de los tuyos. Para mí eras un enigma, un ser especial que había llegado de otra tierra, de una ciudad de leyenda que yo había visitado sólo una vez y que recordaba como el escenario de un sueño. Era un lugar fantástico, donde el sol parecía brillar con una luz diferente y de donde una oscura pasión te hizo salir para no regresar nunca más.

Adelaida García Morales – El Sur