Gocémonos, Amado,
y vámonos a ver en tu hermosura,
al monte y al collado,
do mana el agua pura;
entremos más adentro en la espesura.
San Juan de la Cruz – Cántico espiritual


A través de la elevación mística, Juan llegó a acceder a un conocimiento que trasciende a todo aquello a lo que el hombre puede llegar con sus sentidos. El místico, en el éxtasis, siente unas vivencias que no es capaz de expresar en palabras. Esa Luz inmensa, que es inmenso Amor, superaría la capacidad de entendimiento del hombre. Solamente gracias a la clemencia de la divinidad el místico alcanza ese conocimiento de la Realidad última que luego ni siquiera será capaz de recordar en plenitud y mucho menos de expresar en palabras.