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domingo, 15 de febrero de 2015

Un tiempo de felicidad





La infancia es el lugar en el que habitas el resto de tu vida, pensó Zarza…

Rosa Montero – El corazón del tártaro





viernes, 26 de diciembre de 2014

Ámbitos






Aquel día, Zarza se despertó antes de que sonara la alarma del reloj y enseguida advirtió que se sentía angustiada. Era un malestar que conocía bien, que padecía a menudo, sobre todo por las mañanas, en la duermevela, al salir del nimbo de los sueños. Porque se necesita cierto grado de confianza en el mundo y en uno mismo para suponer que la realidad cotidiana sigue ahí, al otro lado de tus párpados apretados, esperando con mansedumbre a que te despabiles. Aquel día, Zarza no se fiaba especialmente de la existencia, y permaneció con los ojos cerrados, temerosa de mirar y de ver…


Rosa Montero – El corazón del tártaro





martes, 28 de octubre de 2014

Café Classico de Santorini






De repente intentó aprender la Ligereza, maravillosa virtud existencial que consiste en saber vivir el presente con plenitud serena…


Rosa Montero – La ridícula idea de no volver a verte





viernes, 26 de septiembre de 2014

El otoño y su luz





El arte es una herida hecha luz, decía Georges Braque. Necesitamos esa luz, no sólo los que escribimos o pintamos o componemos música, sino también los que leemos y vemos cuadros y escuchamos un concierto. Todos necesitamos la belleza para que la vida nos sea soportable. Lo expresó muy bien Fernando Pessoa: “La literatura, como el arte en general, es la demostración de que la vida no basta.” No basta, no. Por eso estoy redactando este libro. Por eso lo estás leyendo…

Rosa Montero – La ridícula idea de no volver a verte





lunes, 1 de septiembre de 2014

Imaginando la eternidad





Siempre, nunca, palabras absolutas que no podemos comprender siendo como somos pequeñas criaturas atrapadas en nuestro pequeño tiempo. ¿No jugaste, en la niñez, a intentar imaginar la eternidad? ¿La infinitud desplegándose delante de ti como una cinta azul mareante e interminable…


Rosa Montero – La ridícula idea de no volver a verte





martes, 22 de julio de 2014

Soledades





Porque la característica esencial de lo que llamamos locura es la soledad, pero una soledad monumental. Una soledad tan grande que no cabe dentro de la palabra soledad y que uno no puede ni llegar a imaginar si no ha estado ahí. Es sentir que te has desconectado del mundo, que no te van a poder entender, que no tienes palabras para expresarte…

Rosa Montero – La ridícula idea de no volver a verte





domingo, 20 de julio de 2014

Las arenas de Baelo Claudia





La infancia es un lugar al que no se puede regresar pero del que en realidad nunca se sale…

Rosa Montero – La ridícula idea de no volver a verte





jueves, 5 de diciembre de 2013

Chispas de colores





"Yo sé bien lo que es que un hombre te desee. Me han deseado muchos con una necesidad que es como la del fuego, que necesita seguir quemando cosas para poder sobrevivir; y así, quema paja si la tiene cerca, y si no, madera, o tela, o cartón; espinos y zarzas, suaves hierbas y helechos, e incluso animalillos vivos que intentan huir de su lengua de brasa. El fuego quema de manera indiscriminada, devora todo lo que pilla; y de ese mismo modo, tan hambriento y tan ciego, me han querido quemar algunos hombres. Pero yo soy incombustible para ese tipo de incendio, son otras las llamas que me prenden.

Me han deseado muchos y por diversas causas: porque soy un monstruo y porque soy perfecta, porque soy muy vieja o porque parezco una niña. Todos quisieron mi cuerpo y lo han tenido; algunos, más bestiales y crueles, también tuvieron mi dolor o mi miedo. Pero sólo un hombre obtuvo mi voluntad y mi tiempo. Aquel hombre me hizo su esclava, porque le amé y le amo. Y la pasión es una enfermedad del alma que te hace perder la libertad irremisiblemente. No hay pasión sin esclavitud; y si quieres a alguien sin ese sentido de derrota, sin esa dependencia ansiosa del ser amado, entonces es que no le amas de verdad. El amor es la droga más fuerte y más perversa de la naturaleza; es un mal luminoso, que te engaña con sus chispas de colores mientras que te devora. Pero una vez que has conocido la vida febril de la pasión, no puedes resignarte a regresar al mundo gris de la pasión sensata…"



Rosa Montero, Bella y oscura