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domingo, 3 de febrero de 2013

Alicia y el Minotauro



Alicia sentía una mezcla extraña de fascinación y de miedo. Acababa de escuchar los extraños rugidos que surgían de las entrañas de aquel espacio de terror y sabía que en cualquier momento el Minotauro se manifestaría. La culpa de todo la tenía aquel libro en el que se hablaba de mitos antiguos en los que unos héroes olvidados luchaban con hombres-toros. Ahora, en aquel agobiante pasadizo, Alicia podía oler el hedor que el monstruo había impregnado en las paredes y cuando escuchó su rugido supo que se acababa el tiempo. Tenía que actuar con rapidez. Antes, no obstante, decidió enfocar con su linterna alumbrando lo desconocido. Pudo ver así como el débil rayo de luz, antes de perderse en la obscuridad, iluminaba los ojos ensangrentados de furia del Minotauro. El animal se le estaba acercando, avanzando a un trote lento, calculando el golpe que habría de asestarle con su cornamenta. Alicia palideció. Sintió que le flaqueaban las piernas. Era consciente de que con su espada de madera no iba a poder enfrentarse al monstruo. Cada instante sentía más miedo. En el último momento, cuando el fin era inminente, Alicia pulsó el interruptor y su pequeña linterna se apagó. Mientras el último rayo de luz se desvanecía se tiró al suelo y se tapó la cabeza con las manos. Unos instantes después, pudo sentir que el Minotauro, mugiendo enloquecido, pasaba trotando a su lado, desorientado ante la pérdida de luz y golpeando en su confusión con sus cuernos el aire y las paredes de aquel espacio de tinieblas.



Antes de que el monstruo volviera sobre sus pasos, Alicia supo lo que tenía que hacer. Abrió la puerta del armario y dando un salto abandonó el reino del terror. Después, jadeando, apoyó su cuerpo contra la puerta para que el monstruo no pudiera salir y dio dos vueltas de llave a la cerradura. Ya solo le faltaba para estar a salvo dar un par de zancadas y alcanzar su cama. Se introdujo en ella sin ninguna vacilación y tapó todo su cuerpo, cabeza incluida, con esa manta tan querida que le protegía, en la noche, de los monstruos.






sábado, 27 de agosto de 2011

Recuerdos del futuro



“NÚCLEO APOCALÍPTICO”
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“Con el título, rubricado en rojo, “Núcleo Apocalíptico” da comienzo un documento que ha sido descubierto recientemente en el curso de un trabajo de investigación y catalogación de fondos que se ha desarrollado en el Centro de Documentación de Planetas V.I.E (Vida Inteligente Extinguida). Se trata de un texto que nos brinda una información valiosa acerca del modo en que hace milenios se habría extinguido la vida en el planeta XP109R, llamado Tierra, en su día, por los seres que lo habitaron.

Modernos métodos de análisis han permitido que esta crónica sea fechada en el año 585.300 de nuestro calendario (Alfa Centauro), con un error de +/- 1.000 años, datación que vendría a corresponder con el año 2850 (+/- 5 años) del calendario que marcaba la vida de los terrícolas. En el documento, que ha sido sometido a rigurosos controles para verificar su autenticidad técnica, se ha podido contrastar que el tipo de soporte está en consonancia con su supuesta cronología. En él se nos habla de unos acontecimientos que se habrían desarrollado algunos cientos de años antes, en torno al 2050 de los humanos.

Todo parece sugerir que quienes confeccionaron este informe, que en el documento se declaran procedentes de Sirio, habrían tenido acceso a una información “de primera mano” acerca de las circunstancias que habrían motivado la extinción de la vida en XP109R. Parece que esa documentación la habrían encontrado en el interior de un submarino nuclear terrícola que estaba encallado en una de las escasas zonas de ese planeta que en aquel entonces emergían sobre las aguas de sus inmensos mares, en concreto el hallazgo se habría producido en una de las laderas de lo que los humanos llamaron Himalaya. Citado submarino ten …”


NOTA MARGINAL AL DOCUMENTO
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“El documento que hemos reproducido con el título de “Núcleo Apocalíptico”, que se muestra claramente incompleto, está archivado actualmente en la sección de “EXTRAÑOS” de nuestra “Biblioteca de Antiguos Códices Espaciales”. De su análisis se deduce que quienes lo redactaron no pudieron –por algún motivo que desconocemos- terminarlo, de modo que la crónica que habían escrito los viajeros de Sirio acerca del modo en que se extinguió la vida en el planeta Tierra se ha perdido. Es posible que quienes se ocuparon del estudio del documento fueran becarios poco cuidadosos con su trabajo (quizás no se les renovó siquiera su contrato de investigación), de modo que todo sugiere que el valioso documento, el de los seres de Sirio, que los becarios manejaron, posiblemente se haya perdido para siempre.

Parece, en suma, que nunca llegaremos a conocer las causas por las que la vida se extinguió en ese planeta que los humanos llamaron Tierra, algo que a estas alturas, obviamente, tampoco reviste ningún interés especial. No obstante, siempre queda la posibilidad de que alguno de esos becarios, antes de irse del centro de estudio, hubiera decidido robar el documento base, en cuyo caso es posible que algún día pueda de nuevo surgir a la luz.”


AUTORÍA DEL INFORME
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“Nota final para indicar que este informe ha sido confeccionado por XLH2007XXD, Robot Escriba de Segundo Nivel de la sección de “EXTRAÑOS” de la “Biblioteca de Antiguos Códices Espaciales” de Alfa Centauro, en el año 680.300 de nuestro Sistema Solar. No sabemos a que año de los humanos podría corresponder, ya que en estos tiempos modernos ese tipo de conocimiento se ha perdido.”

(En el original figuran varios sellos y algo que simula una firma digital)


NOTA FINAL DEL RECOPILADOR
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Este conjunto de documentos, tan apasionantes como escasamente despejadores de dudas, fueron encontrados por ANTIQVA, un humano que en enero de 2009 (año de la Tierra) los encontró expuestos en un tenderete del “Rastro” de Madrid.

Interesado en su adquisición, cuando expuso las más que razonables dudas sobre la veracidad de los documentos, el vendedor, un hombre “de bronce”, de aspecto agitanado, insistió una y otra vez en que se lo había comprado, junto con otros papeles y objetos, a un tipo de aspecto extraño –literalmente: “un poco verdoso”- al que habría tenido oportunidad de conocer en una tantas “juergas nocturnas”. El tipo, tras haber tomado con evidente delectación varias copas de brandy, habría insistido una y otra vez en que procedía de Ganímedes, lugar que según el gitano broncíneo podría ser, quizás, uno de esos nuevos barrios de Madrid que nadie sabe muy bien donde están situados.

Cuando el que suscribe la presente nota le preguntó a ese tal ANTIQVA como podía explicarse que unos documentos elaborados aparentemente en unos tiempos muy alejados del futuro hubiesen terminado expuestos en un tenderete de gitanos, el tipo lo único que fue capaz de decir fue: “Ay, ya quisiera yo saberlo… Son, sin duda, cosas del futuro y de los gitanos, claro…”

(Sigue una firma ilegible)


domingo, 10 de abril de 2011

DE LO SAGRADO



El hijo de Pilar y Daniel Weinberg fue bautizado en la costanera. Y en el bautismo le enseñaron lo sagrado.

Recibió una caracola:

-Para que aprendas a amar el agua.

Abrieron la jaula de un pájaro preso:

-Para que aprendas a amar el aire.

Le dieron una flor de malvón:

-Para que aprendas a amar la tierra.

Y también le dieron una botellita cerrada:

-No la abras nunca, nunca. Para que aprendas a amar el misterio.

Eduardo Galeano, Las palabras andantes.

viernes, 18 de marzo de 2011

LA SEÑORITA C. Y EL MEDITERRÁNEO

Antiqva Photo




Paseando por las ruinas de Cartago, en la costa tunecina, la señorita C., al contemplar el color del cielo y del mar, tuvo la certeza de que las gamas de los azules habían sido inventadas allí...

jueves, 10 de marzo de 2011

IRREALIDADES

Imagen: Antiqva







Alice se pasaba la mayor parte del tiempo viviendo en un mundo de seres imaginarios, y Míster Bones se vio arrastrado a ese mundo convertido en su compañero, en coprotagonista, en principal personaje masculino. Los sábados y los domingos se dedicaban a aquellas disparatadas improvisaciones. Hubo el té al que asistieron en el castillo de la baronesa de Dunwitty, una conspiración magnífica, pero peligrosa y maquiavélica, para apoderarse del reino de Floriania. Hubo el terremoto de México. Hubo el huracán del Peñón de Gibraltar, y hubo el naufragio que los dejó perdidos en la isla de Nemo, donde la única comida eran bellotas y cogollos de plantas, pero si hallaban la lombriz mágica que vivía casi a flor de tierra y se la comían de un bocado, se les concedería el don de volar. (Míster Bones se tragó la lombriz que ella le dio, y luego, con Alice agarrada a su lomo, salieron los dos volando y escaparon de la isla.)

Paul Auster, Tombuctú

lunes, 14 de febrero de 2011

CUENTOS DE LA SEÑORITA C.

Imagen: Antiqva






Siempre que evocaba el primer y único amor de su vida la señorita C., entre lágrimas, recordaba que nunca habían llegado a besarse.

Desde entonces, todos y cada uno de los días, la señorita C. siempre se había lamentado de esa ausencia de besos primerizos y de que los bombones de chocolate negro engordaran tanto.

sábado, 12 de febrero de 2011

MERCADO DE LIBROS

Imagen: Antiqva






El cronista Ben Said recoge una sabrosa noticia que nos habla del floreciente mercado de libros que existía en la Córdoba andalusí, en el que se subastaban las obras más raras o lujosas que imaginarse pueda con destino a las bibliotecas de sabios y magnates, que bien por interés erudito o simplemente por seguir una moda que emanaba del califa, rivalizaban en lograr su adquisición.


El bibliófilo al-Hadrami, en cierta ocasión visitó la ciudad de Córdoba y se desplazó al mercado de libros interesado en conseguir un manuscrito determinado, por el que sentía especial predilección e interés. Uno de los libreros le ofreció citado libro, en un ejemplar de letra hermosa y elegante encuadernación, iniciándose pronto la subasta del mismo, llegando nuestro hombre a ofrecer una suma muy elevada, muy por encima del propio valor del libro, pero siendo sin embargo siempre superado por otra persona que bien vestida y de aspecto principal logró, finalmente, quedarse con la obra.

Apesadumbrado, narra Ben Said: “acerquéme a él y le dije: “Dios guarde a su merced. Si el doctor tiene decidido empeño en llevarse el libro, no porfiaré más; hemos ido ya pujando y subiendo demasiado”. A lo cual me contestó: “Usted dispense, no soy doctor. Para que usted vea, ni siquiera me he enterado de qué trata el libro. Pero como uno tiene que acomodarse a las exigencias de la buena sociedad de Córdoba, se ve precisado a formar biblioteca. En los estantes de mi librería tengo un hueco que pide exactamente el tamaño de este libro, y como he visto que tiene bonita letra y bonita encuadernación, me ha placido. Por lo demás, ni siquiera me he fijado en el precio. Gracias a Dios me sobre dinero para estas cosas”.

Inmensa fue la decepción de nuestro hombre ante la argumentación de su rival. Al escuchar esa contestación sintió una indignación imparable y no pudo sino reprochar al otro amargamente: “Sí, ya, personas como usted son las que tienen dinero. Bien es verdad lo que dice el proverbio: Da Dios nueces a quien no tiene dientes. Yo que sé el contenido del libro y deseo aprovecharme de él, por mi pobreza no puedo utilizarlo”.


Podéis ver dos opciones de esta imagen en "ANTIQVA
PHOTOBLOG"

martes, 8 de febrero de 2011

DE LOS PUENTES IMPOSIBLES

Imagen: Antiqva




“Si la carne está triste, qué importa lo demás.
Si están tristes los cuerpos, qué importan ya los libros
y que los cielos sean de un azul u otro azul
cuando el cuerpo está triste, herido mortalmente...”

Julio Aumente (Si los cuerpos se cansan)



El puente de la imagen es una ilusión pura... Su cielo es el cielo de otro día... Los edificios aparecen donde no deberían estar... El reflejo en el agua nunca podría ser como se ve, ciertos testigos lo sugieren... Es tanta la ilusión que el cielo que se refleja en el agua es otro cielo, es el cielo de otro día, quizás sea ese el cielo real de aquel día de ilusión...

lunes, 7 de febrero de 2011

ANTIQVA Y EL CIELO

Imagen: Antiqva



Algunas veces las fotografías, al igual que los sueños o los espejos, no reflejan la realidad de las cosas sino otros mundos extraños que nunca conoceremos.
(Podéis ver dos opciones de esta imagen en
"
ANTIQVA
PHOTOBLOG"
)

martes, 25 de enero de 2011

CUENTO DE AMOR

Imagen: Antiqva


Fue en ese momento cuando ella se dio cuenta de que se había enamorado de él. A partir de entonces todo cambió. Alguien diría que los planetas se habían confabulado para que ellos fueran felices.

El amor, sin embargo, resultó ser más breve que la vida y tras el eclipse de la Luna del 3 de enero de 2006 los dos sintieron que las olas del desamor lo estaban inundando todo.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

DE LAS GENTES Y SUS CANTARES

Imagen: Antiqva




Leyendo coplas antiguas uno, a veces, encuentra textos que son una pura delicia.

Veamos un ejemplo:


“Tiene mi prima un gallo
muy delicado
que sólo come trigo,
si está tostado,
y sentao en la silla
sólo se bebe el vino,
si es de Montilla.”



La lectura de otra copla, dedicada también a una prima, hizo que se nos escapara una sonrisa. Dice el texto, un tanto pícaro:


“Esta era mi primita,
la que lavaba,
bebía vino
y se emborrachaba.
Como era tuerta,
con el culo empujaba la puerta.



Dejando a un lado el aspecto jocoso de la letra, lo cierto es que no llego a captar los motivos por los que una mujer a la que le falte un ojo tenga que verse obligada a cerrar las puertas empujando con sus “cuartos traseros”…

Otras coplillas, finalmente, resultan tan bellas como ingenuas:


“Fui al campo a preguntarle
a la violeta
si para el mal de amores
había receta;
me ha respondido
que para el mal de amores
nunca la ha habido.”

miércoles, 20 de octubre de 2010

MALOS TIEMPOS

Imagen: Antiqva



Cada vez que un niño afirma que ya no cree en las hadas, un delfín se deja morir embarrancando en alguna playa olvidada.

Las gentes sensibles están preocupadas.

viernes, 15 de octubre de 2010

DE LOS MISTERIOS DE LOS CORAZONES

Imagen: Antiqva


En los tiempos de nuestros antepasados las gentes olvidaron la castidad. Cuando se dieron cuenta, acudieron a los oráculos y dicen que fue entonces cuando las sibilas, para apaciguar los corazones de las vírgenes, ordenaron que se alzaran estatuas a Venus Verticordia en los foros de las ciudades.

lunes, 11 de octubre de 2010

DE LAS FÓRMULAS MAGISTRALES

Imagen: Antiqva



En los últimos tiempos hemos intentado una y otra vez poner en marcha un blog de fotografías. Nuestra intención era crear un complemento de “Imágenes y palabras” en el que se mostraran solamente fotografías y ensoñaciones fotográficas a un tamaño superior al usual. Todos los intentos fracasaron. Las imágenes, que antes de poner en el blog tenía que “alojar” en extraños lugares transitorios en los que nadie hablaba español, dejaban de verse a los pocos días. Quizás porque las gentes las robaban…

Tras esos intentos fracasados, hace unos días –gracias a la ayuda de Irene (autora de “Zarandajas”)- pude al fin encontrar la fórmula magistral que permite, utilizando diversos procesos alquímicos de cierta complejidad, aumentar la visión de las fotografías que se muestran en un blog, de modo que pude crear esto que he llamado:


Os invito, amig@s, a visitar este nuevo “invento” de Antiqva y quedo a vuestra disposición por si alguien desea que le indique esa fórmula magistral a la que antes me refería… Pensad que si uno ha sido capaz de conseguirlo no debe ser demasiado complejo…

Por cierto, seguro que habéis notado el tamaño tan grande que he dado a la imagen del truco de magia luminosa... Es para que veáis lo complejo que resulta aumentar la visión de las fotos. En este caso, incluso, supera las dimensiones de la plantilla del blog y la "cosa" se sale de su sitio... Recibid un fuerte abrazo… Una taza de café os espera en este nuevo rincón fotográfico…

viernes, 8 de octubre de 2010

VIDAS CRUZADAS


Imagen de Antiqva"



Caminos opuestos,
vidas de distinto perfil.
Manos que se enlazan,
cuerpos que se cruzan.
Rostros inocentes,
siguiendo un camino.
Ojos cansados,
de vidas vividas.
Sonrisas apagadas,
sin luz y de agonía,
Sollozos y gritos
miseria humana.
Miradas angustiadas,
en busca de un destino.
Convivencias humanas
en laberintos perdidos.





(Esta entrada es fruto de una colaboración con la autora de "ALGO MAS QUE PALABRAS" con motivo de la jornada de reflexión acerca de LA CONVIVENCIA que hoy se celebra en la blogosfera. Antiqva aportó la imagen y María el poema)

domingo, 3 de octubre de 2010

HAIKU DE ANTIQVA

Ensoñación fotográfica: Antiqva




No sabe la flor
que su presencia dulce
cura mi alma.




María, autora de “Mi pluma de cristal” y “Algo mas que palabras”, publicó hace unos días en el segundo de esos blogs un bello poema y en un comentario posterior preguntó a sus lectores acerca de qué cosa era un “haiku”… Fue así como supimos que un “haiku” es un poema breve japonés, de tres versos, el primero de los cuales tiene cinco sílabas, el segundo siete y el tercero nuevamente cinco…

Tras esta consulta de María, quedé un poco inquieto de modo que, al fin, me animé a escribir uno de esos “haikus”. Es el que he publicado más arriba. Luego, tuve que tomar alguna fotografía que sirviera para acompañar ese sencillo poema.

La conjunción de la imagen y de las palabras, finalmente, resultó tal y como podéis ver en esta entrada. Espero que seáis benevolentes en vuestras críticas; a fin de cuentas no deja de ser una osadía que uno, a estas alturas, pretenda iniciarse en esta “cosa” de los “haikus”…

Con respecto a la imagen, tratada al modo de una “ensoñación”, quise reflejar en ella a una florecilla silvestre que había crecido sobre una costra de musgo en el tejado de una nave agrícola. Con las lluvias, el conjunto se había desprendido y arrastrado por el agua había caído al suelo. Se me ocurrió colocarlo dentro de una espuerta de plástico negro, de esas que se usan en las labores del campo… En la imagen, la florecilla está enmarcada por un halo circular… No es un efecto de retoque fotográfico… Ese halo de tinte mistérico es, simplemente, el reflejo producido por la base de la espuerta…

lunes, 27 de septiembre de 2010

LIGEREZAS


Ensoñaciones fotográficas: Antiqva



Atravesando los senderos de la sierra, derrotado el calor intenso del verano, la mujer sentía –mientras contemplaba las nubes- las suaves caricias de un viento que le resultaba tan ligero como las alas de sus propios sueños.

viernes, 24 de septiembre de 2010

LA NOVICIA Y LOS DEMONIOS

Ensoñación fotográfica: Antiqva




En la madrugada del 5 de junio de 1809, cuando habían pasado siete meses y veinte días desde que los ejércitos napoleónicos dieran inicio al saqueo de la ciudad, nadie se extrañó de que Consolación del Santo Nombre del Espíritu Santo, novicia del convento de Santa Martina, alumbrase a un niño que pesó al nacer algo menos de dos kilos. Todos sabían que la hermana Consolación, durante los tres días que duró el saqueo de la ciudad, había sido violada una y otra vez, sin descanso, por los ciento cuarenta y tres coraceros del Escuadrón de Húsares de Montpellier que se habían acuartelado en el convento. La canalla francesa, tirada en el claustro, enfebrecida de odio y de alcohol, aguardó turno durante largas horas para cometer el crimen.

Cuando el niño tenía ocho meses, las monjas descubrieron que no tenía sombra. Algo después, entra lágrimas, repararon en que tampoco tenía alma. La Santa Inquisición, alertada, se vio obligada a intervenir. Dicen que dos Familiares del Santo Oficio, en la madrugada, se lo llevaron.

Tiempo después, cuando los vecinos del barrio iniciaron los trámites para que la monja fuera beatificada, el obispo de la ciudad habría de pontificar que ello no era posible ya que la novicia, aun a su pesar, había tenido trato carnal, sin duda, con el propio diablo. Nunca habría de saberse que el padre del niño había sido don Leopoldo de Montealto, párroco de la cercana iglesia de San Mateo, del que se rumoreaba en las tabernas que vestido con un disfraz de mameluco había sido obligado por la soldadesca, entre risotadas y amenazas de bayoneta, a unirse también a la violación. Parece que a la postre habrían luego de castrarlo. El habría sido el único de todos aquellos hombres que en el transcurso del crimen había, al menos, brindado en su mente todo su amor de hombre a aquella pobre mujer. Dicen que mientras la violaba estaba llorando.

Fue en aquellos días, cuando los inquisidores se llevaron a su niño, cuando la hermana Consolación, que hasta entonces había venido demostrando una gran entereza, enloqueció de dolor… Dicen que murió a las pocas semanas. La habían ingresado en un asilo cuyo nombre ya nadie recuerda.

Desde entonces, cada aniversario del 5 de junio, don Leopoldo de Montealto, el cura castrado, nunca dejó de llevar flores a su tumba.


ALGUNAS NOTAS


“La novicia y los demonios” es un cuento. Los nombres y los detalles son inventados. No obstante, todo pudo haber sucedido ya que a modo de ejemplo podemos decir que en aquellos tiempos, tras la batalla del puente de Alcolea, la ciudad de Córdoba fue objeto de un saqueo por parte de las tropas napoleónicas que duró tres días y sembró el pánico en la población. La excusa para tal acción, fue un disparo fallido que un tal Pedro Moreno realizó contra la comitiva invasora. Corría el día 13 de junio de 1808. Con ese pretexto, los franceses iniciaron el asalto de iglesias, conventos y casas, robando todo tipo de bienes.

El ejército francés se ensañó especialmente con los conventos femeninos, como los del Carmen o San Juan de Dios, donde se produjeron numerosas violaciones de monjas y robo de imágenes.

Presionados por la formación del ejército de Andalucía, al mando del general Castaños, los franceses abandonaron la ciudad el día 16 de junio. Siete días después las tropas españolas recuperaron el control de Córdoba. Al poco, los franceses habrían de ser derrotados, cuando intentaban atravesar Sierra Morena, en la famosa batalla de Bailén.

lunes, 23 de agosto de 2010

LATIDOS DE SOLEDAD

Ensoñación fotográfica: Antiqva



Era un hombre solitario. Los vecinos nunca escucharon que alguien le visitara en su casa. Hubiera pasado desapercibido, ya que nunca causó ninguna molestia a nadie, de no ser por esa inquietante soledad que siempre le acompañaba. Todos sabían, sin embargo, que los domingos, desde siempre, salía temprano de su domicilio y no retornaba hasta avanzada la noche. Nunca supo nadie que es lo que el hombre hacía durante ese intervalo de tiempo. Quienes se cruzaban con él en la escalera afirmaban que era un hombre cortés en el saludo, pero nadie recordaba haber mantenido una conversación sencilla con él.

Muchos años después, hablando con uno de los enfermeros del asilo donde fue acogido cuando su edad fue avanzando, nuestro hombre le confesó que durante más de cuarenta años, todos los domingos había estado realizando viajes en tren desde su ciudad a Madrid. En efecto, cada domingo salía de su casa antes de que amaneciera y tomaba un expreso que en un viaje de más de seis horas habría de llevarle a la capital. Una vez en Madrid, ciudad a la que llegaba a media mañana, de manera reiterativa, el hombre se dirigía al Museo Arqueológico Nacional para contemplar, en la Sala de Arqueología Ibérica, durante un par de horas, la bellísima representación escultórica de la Dama de Elche, pieza que para quien pudiera contemplar la escena parecía que atraía su atención de manera especial. Todos los vigilantes del museo le conocían, pero en honor a la verdad nunca habían conversado –salvo los cruces de saludos que exigían las normas de urbanidad- con él.

Llegado el mediodía, el hombre abandonaba el museo y se dirigía de nuevo a la estación. Almorzaba en alguno de sus restaurantes y esperaba un tiempo antes de tomar el expreso que habría de llevarle de nuevo a su ciudad.

-¿Pero, porqué ha venido realizando ese mismo viaje y esa visita a la Dama de Elche todos y cada uno de los domingos de su vida? –le preguntó el empleado del asilo, cuando el hombre le contó su historia. ¿Tanto le apasiona esa imagen?

-Verá –le respondió-, nunca he sentido ningún interés por esa escultura. Mis viajes han obedecido a otra motivación. Hace ya muchos años –continuó-, allá por 1955, tuve que realizar un viaje a Madrid y utilicé el mismo expreso que habría luego de tomar tantas veces. Salía de mi ciudad a las 6:10 de la mañana. Durante ese viaje conocí a una mujer, que se sentó en un asiento junto al mío. Con ella, durante el largo trayecto, mantuve una conversación gratísima, como jamás he mantenido con nadie.

-Cuando llegamos a Madrid –continuó-, la mujer, tras despedirnos cordialmente, se alejó. Desde entonces –reconoció nuestro hombre- he añorado de tal modo esa conversación que una y otra vez he vuelto a subir a ese tren, siempre a la misma hora, pensando que quizás alguna vez tuviera la fortuna de volver a coincidir con ella.

-¿Pero y tantas horas de contemplar la Dama de Elche? –preguntó el enfermero.

-Es que la mujer me dijo que había nacido en esa ciudad, de modo que ya que tenía que esperar en Madrid a que llegara la hora de retorno del expreso, pensé dedicar ese tiempo a estar cerca de esa imagen. Confiaba que era posible que algún domingo ella acudiera a visitarla.

-¡Santo Dios! –exclamó el enfermero-, toda una vida dedicada a esa vana esperanza.

-Vana esperanza, no, amigo –le respondió el hombre-. Hace unos meses, al fin, pude reconocerla cuando, en compañía de una anciana y de unos niños acudió, como yo esperaba, a contemplar la imagen de esa dama ibérica que encontraron hace ya tanto tiempo en la ciudad donde había nacido.

-¿Y pudo reconocerla?

-Por supuesto. Seguía igual que cuando la conocí. Desgraciadamente ella no sólo no me reconoció, sino que no manifestó el menor interés por mí. Tan pronto como pudo, se alejó de la sala apremiando a la anciana y a los niños. Aquel día, angustiado por lo que me había sucedido, en el viaje de regreso decidí que dada mi edad y perdidas mis ilusiones, debía gestionar que se me admitiera en este asilo. Mi vida había perdido su sentido –finalizó, ante la mirada perpleja de su interlocutor-.

Nunca supo nuestro hombre que la anciana que acompañaba a la mujer y a los niños en aquella última visita a la Dama de Elche, al escuchar la breve conversación que había tenido con su hija, si que le había reconocido.