
Ayer se estrenó en Córdoba “El libro de las aguas”, película dirigida por Giménez Rico, que ha insistido en su esfuerzo por adaptar al cine la obra de Alejandro López Andrada, que aunque se trate de una novela está impregnada de una atmósfera profundamente poética.
El director del filme ha querido poner de relieve que encontró una atmósfera triste y melancólica en el texto, "una atmósfera que me cautivó". Se refirió a las consecuencias terribles de la guerra civil y la imposibilidad de la historia de amor entre dos jóvenes narrada en la película.
Por su parte, el autor de la novela, Alejandro López Andrada, ha manifestado ayer que tras ver por primera vez la película se sentía emocionado y se le habían escapado algunas lágrimas. Dijo que la película respeta en su esencia todo el espíritu de la novela. “Mi mirada es poética y la suya es cinematográfica. Ha logrado captar a la perfección el alma del Valle de los Pedroches".
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