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domingo, 1 de marzo de 2009

ESOS DÍAS AZULES...

Imagen: Antiqva



La brisa del mar próximo
abrió un espacio de luz en el invierno.

Regresaban a ti,
en la hora mas triste,
como el milagro de otra primavera
que nunca llegaría,
esos días azules y ese sol de la infancia.

Qué habrán iluminado en tu hondo sentimiento,
qué imágenes de patios olorosos a azahar,
qué perfume a jazmín traerían a tu ensueño
entre un rumor de fuentes
esos días azules…

¿Ensueño todavía, o tan sólo memoria?

No; allá en el fondo de la mar no sueñan
los frutos de oro:
sólo estéril arena, piedras negras,
anémonas amargas, sin aroma.

(Mañana es nunca ya, tal vez pensabas)

Y sin embargo,
piadosa luz,
y muerte más piadosa que la vida,
que detuvo en los lienzos del recuerdo
contigo hacia la sombra,
tan lejanos y claros,
tan imposibles ya,
pero contigo, en ti al fin para siempre

-mañana es nunca, nunca, nunca-

esos días azules y ese sol de la infancia.

Ángel González (A.M.: Recuerdo y homenaje en un aniversario)
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(Antonio Machado, exiliado republicano, falleció en Francia en los momentos trágicos de la Guerra Civil. Fue entonces cuando alguien, en uno de los bolsillos de su chaqueta, encontró un papelito en el que el poeta había escrito el primer verso de su último poema: “Esos días azules y ese sol de la infancia”. Se cumplen ahora 70 años)



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