(Arroyo Guadalora - Sierra Morena)
Cuando llega el buen tiempo a Antiqva le encanta pasear por el cauce seco de los ríos que atraviesan Sierra Morena, ya que entonces puede contemplar los resultados del intenso trabajo que a lo largo de millones de años ha ido ejecutando el agua sobre las piedras.
A veces, contemplando los resultados de la erosión fluvial uno pensaría estar en un yacimiento arqueológico en el que los restos de frisos y columnas de antiquísimos templos yacen desparramados por el suelo.
También me sorprende observar como los musgos, en los rincones más apartados, allí donde la luz directa de sol casi nunca llega, aportan su propia vida a la piedra.
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