Imagen: Antiqva(TEXTOS DE LA TUMBA DE AHMOSIS)
Ofrendas del rey e invocación a Anubis
(Sobre la entrada de la tumba)
Ofrenda que da el rey: que nunca falten en la necrópolis el pan, la espelta y la cerveza, ni ninguna cosa buena, para él, Ahmosis, Capitán de los Arqueros...
Invocación a Anubis (Señor de la Necrópolis): que Ahmosis sea enterrado en la necrópolis del desierto occidental después de haber alcanzado felizmente una avanzada edad como un reverenciado junto al Gran Dios… Que Ahmosis pueda caminar en paz por los sagrados caminos del Occidente hacia el Señor del Cielo, como un espíritu reverenciado…
Alabanza de Ahmosis
(Sobre las paredes de los corredores de acceso a la cámara funeraria)
He llegado hoy de mi ciudad a esta necrópolis. Desde mi casa en la tierra he descendido a esta Mansión de Eternidad que me hice construir…
Yo fue un hombre excelente. Fui un hombre querido por su padre. Fui un hombre alabado por su madre. Fui un hombre amado por todos sus hermanos. Mis hijos lloraron el día en que fui llevado a la necrópolis. Envuelta en el silencio, Ankhiry, mi esposa, aguardaba mi llegada al reino de Occidente. Gilukhipa, mi esclava y mi amada, también lloró el día en que fui llevado a la necrópolis.
Ahmosis fue un hombre excelente que dio pan al hambriento y vestidos al que estaba desnudo. Ahmosis transportó en su barca a todos aquellos que no tenían barca…
Oh, vosotros, vivientes, que vivís sobre la tierra y que pasáis ante esta tumba, hacia el norte o hacia el sur, os pido que digáis:
“Sean concedidos dos mil panes, espelta y cerveza para el señor de esta tumba. Qué ninguna cosa buena falte a su Ka en el reino de Occidente”.
Si lo hacéis, Ahmosis velará por vosotros desde el reino de Occidente, porque Ahmosis es un espíritu excelente y bien equipado, y su Sacerdote Lector sabe que la palabra de Ahmosis es poderosa en magia.
Y con respecto a todo aquel que penetre en esta tumba sin estar purificado, el espíritu de Ahmosis lo atrapará como si fuera un pajarillo y lo entregará al Gran Dios para que sea juzgado y aniquilado. Su nombre será olvidado por toda la eternidad.
Yo, Ahmosis, fui uno que hizo el bien. Yo, Ahmosis, fui uno que dijo el bien. Yo, Ahmosis, fui uno que repitió lo que se deseaba que Ahmosis repitiera. Jamás dije maldad alguna. Jamás incité al poderoso a que actuara injustamente contra un hombre.
Yo, Ahmosis, Capitán de los Arqueros Reales, hice siempre el bien. Yo, Ahmosis, fui un hombre excelente. Yo, Ahmosis, quise estar siempre a bien con el Gran Dios. Yo, Ahmosis, nunca permití que se privara a un hijo de los bienes de su padre…
Capitán de Arqueros
(En la propia cámara funeraria, en la pared norte)
El Capitán de los Arqueros Reales Ahmosis, hijo de Ibana, Justo de Voz, dice:
Ahmosis os habla a vosotros, gente toda, desde mi tumba para hacer que lleguéis a conocer los favores que me acontecieron en mi vida. Fui recompensado tres veces por el rey, a la vista del país entero, con el “Oro del Valor”, así como con multitud de esclavos y esclavas. El rey, agradecido por mi arrojo en el combate, hizo que se me dotase con numerosas tierras. Mi fama de hombre valiente quedará en la memoria de los hombres para siempre. Mi nombre, por toda la eternidad, no desaparecerá de la tierra.
Ibana, mi padre, era arquero del rey; Udimu, el padre de mi padre, había sido arquero real, y Ahmosis, cuando era todavía joven, fue enrolado en los arqueros reales.
A las órdenes de mi padre, Ibana, yo participé en las cinco campañas que el rey ordenó realizar para liberar al Bajo Egipto de la amenaza de los pueblos asiáticos. Ahmosis supo actuar con valentía y sus hazañas corrieron de boca en boca en el Doble País. En esas cinco campañas Ahmosis consiguió las manos de quince enemigos y capturo siete cautivos que fueron entregados al rey.
Cuando los asiáticos fueron aniquilados, nuestro Señor, alegre por la valentía de Ahmosis, le concedió el “Oro del Valor” y ordenó que fuese nombrado capitán de su cuerpo de arqueros. Fue en ese tiempo cuando Ahmosis desposó con su amada Ankhiry.
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