
Cansado de cargar la escalera para trepar al balcón, Romeo inició un romance con la joven que vivía en la planta baja del caserón.
Fue en aquellos tiempos cuando Julieta se enamoró de un trapecista.
(Confío en que Malena, mi amiga “Yuyo del suburbio”, perdone mi atrevimiento al haber reproducido uno de sus “amores”, sin pedirle siquiera permiso, y haberle luego añadido otro final…)