Fue en ese momento cuando la señorita C. se dio cuenta de que se había enamorado de él. A partir de entonces todo cambió. Alguien diría que los planetas se habían confabulado para que ellos fueran felices.
El amor, sin embargo, resultó ser más breve que la vida y tras el eclipse de la Luna del 3 de enero de 2006 los dos sintieron que las olas del desamor lo estaban inundando todo.
Imagen: Antiqva Photo