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martes, 8 de noviembre de 2011

La mujer del agua de las lluvias

Apertura f/5,6
Tiempo de exposición 1/2500 s
Velocidad ISO – 3200
Distancia focal 18 mm



Sólo recuerdo la emoción de las cosas,
y se me olvida todo lo demás;
muchas son las lagunas de mi memoria.

Antonio Machado, Los complementarios



Tu alma será una hoguera
en el azul invierno aterecido
para aguardar la amada primavera.

Antonio Machado, Soledades




Aquella tarde la señorita C., cuando paseaba por el campo, había conocido a la mujer que guardaba en capachos el agua de las lluvias.

-Buena idea –le había dicho la señorita C.- usar el agua del cielo para dar vida a las plantas.

-La mujer de las aguas le había sonreído. “¿Vienes quizás de pasear por el monte de los fósiles?” –le había preguntado.

-Si –había dicho la señorita- pensé que quizás podría encontrar allí la huella perdida de algún beso que alguien hubiera perdido en otros tiempos.

-Es posible que lo encuentres –le respondió ella- pero no es cosa fácil…. Yo llevo muchos años buscando en ese campo algunos de los poemas que nunca llegaré a escribir y hasta ahora no he tenido mucha suerte.

La señorita C. también sonrió. Mientras se alejaba tuvo la certeza de que pronto ella y la mujer de las aguas serían amigas.