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martes, 13 de enero de 2015

Plano cenital de Jano





Aquella tarde Jano, confiado, dormía la siesta tumbado en el suelo, boca arriba. Lo enfoque y suavemente le susurré algo. El animal se despertó y me dirigió esa mirada de asombro. Cuando sonó el clic, siguió durmiendo.