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viernes, 13 de febrero de 2015

Muchas veces sueña





Confiesa que muchas veces sueña que es niña otra vez, que está amasando pan a su lado, que su abuelo y ella extienden la masa sobre una encimera de piedra, y le fascina la sensación de los dedos deslizándose sobre la masa. En sus sueños, dice, no quieren comer el pan, quieren darle forma, tomar la materia entre las manos y lograr que se convierta en una hogaza redonda e impecable, que el calor volverá crujiente por fuera y esponjosa por dentro. Asegura que el pan de su sueño es idéntico al de su infancia. Y que nunca ha vuelto a ver pan como el de entonces, casi espiritual, conmovedor, un alimento cuyo aroma parecía prometer la prosperidad eterna…

Mario Cuenca Sandoval – Los hemisferios