Su expresión fue cambiando igual que cuando el sol sale de detrás de una nube; no es que ahora sonriera, es que la sonrisa pasó a habitarla por dentro, a ocupar todos los rasgos de su cara, no solo la comisura de los labios, sino también sus ojos, su manera de mirar de pronto hacia el techo como si la pluma de un ángel revoloteara por allí.
Susana Fortes – Esperando a Robert Capa