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lunes, 30 de junio de 2008

EN CAZORLA






Han llegado las vacaciones, amigos, y durante un tiempo Antiqva estará un poco “ausente”, sumergido, digamos, en el mundo real.

Estos días pasados hemos tenido oportunidad, nuevamente, de desplazarnos a la Sierra de Cazorla, para entre otros lugares, visitar lo que se conoce como Nava de San Pedro, un lugar de difícil acceso, ya perdido entre las nubes, que viene a ser una inmensa planicie caliza que nos habla de aquellos tiempos en que las montañas de Cazorla estaban sumergidas en el fondo del mar.

Antes, guiados por un experto conocedor de estos parajes (aquel sobrino Biólogo, el de la aventura de la zorra) tuvimos oportunidad de pasar por otros lugares de especial encanto, de los que en otra oportunidad tendré que hablar algo.

En uno de esos parajes, en un centro de recuperación de Quebrantahuesos, nos topamos con un par de perros que, en un primer momento, nos ladraron “como auténticos lobos”, pero que luego se integraron a la perfección en el grupo e incluso, cuando salimos de su hábitat, se quedaron llorando “desconsolados”.

A esos dos perros, Antiqva, siempre trasteando, les hizo saber con claridad que al día siguiente España iba a ganar la Eurocopa de Futbol. Los animales, enloquecidos de alegría, lo celebraron arrojándose a un charco de aguas embarradas, haciendo nuestras delicias.

Ah, que encantadores esos salvajes perros de la serranía de Cazorla.

Ahora, ya mismo, hemos de salir nuevamente de viaje. Nos están esperando las tierras de Portugal: Lisboa, Coimbra, Óbidos, Tomar…


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