Interesado en que la “Cocina Avanzada” encuentre adecuada difusión entre capas amplias de la población, Antiqva propone hoy a sus lector@s una nueva y sugerente receta.
La integramos en lo que nosotros llamamos “Cocina Avanzada” o “Alta Cocina”, que requiere para su elaboración de sólidos conocimientos previos por parte del alumno.
En este caso, el lector debe ser capaz, por si solo, de saber freír un huevo. Ya hablamos de ello en un capítulo anterior y no podemos ahora volver atrás. Hemos de avanzar en la divulgación del arte culinario y no podemos detenernos en hablar de algo que ya se trató en su día.
La persona interesada en esta receta de “Alta Cocina” debe ser consciente de que precisará tener amplio dominio sobre tres condicionantes que pasamos seguidamente a exponer:
-Debe ser capaz de freír un huevo, según hemos expuesto.
-Igualmente, debe ser capaz de manejar simultáneamente dos sartenes puestas al fuego, lo que requiere de insólitas precauciones.
-Finalmente, debe tener disponibilidad para trasladarse a la serrana población cordobesa de Hornachuelos, en donde deberá comprar un par de chorizos de venado.
El chorizo de venado tiene poquísima grasa, de modo que para poder freírlo en una de las sartenes, mientras en la otra se va friendo el huevo, se debe poner un chorro de aceite de oliva en ella.
El resultado, sin duda espectacular, es el que se brinda en la imagen: un plato de aspecto campero en el que al huevo estilo Antiqva, del que insistimos ya tratamos en un capítulo anterior, se han incorporado unas suculentas rodajas de chorizo de venado.
¡Riquísimo…! -diría una persona usual-.
¡Teta de novicia…! -exclamaría un castellano viejo, del tipo de Antiqva, si no fuera porque ese tipo de expresiones han caído en desuso en estos tiempos modernos en que reina la globalización… Retiro por tanto, algo asustado, esa expresión y coloco en su lugar la más adecuada, y educada, de “Bocado de cardenal”…
Fijaros, amig@s, que represión tan feroz reina en estos tiempos globalizadores que cuando he escrito la palabra “teta” he visto que el corrector de Word, inmediatamente, la ha subrayado en rojo, de manera tenue, insinuando así que sería una palabra que no existe en el idioma castellano…
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