Creen que todo placer es pecado. ¿No sabías que un sábado vinieron unos cuantos de los campos, pasaron por aquí delante y me dijeron que yo y mis flores iríamos al infierno? -¿Sus flores también? –Si, señora. Arderían en mi compañía. Opinaban que paso demasiado tiempo en el aire libre de Dios y no el suficiente dentro de casa, leyendo la Biblia.
Nelle Harper Lee – Matar a un ruiseñor