Páginas

miércoles, 30 de marzo de 2016

Amanece en Madrid





El cuento es un perfume, un vacío transitorio, un paréntesis. Un buen cuento debe contar un transbordo de Metro, esos cinco minutos que invierte un hombre, cualquier hombre de la calle –o, más bien, de debajo de la calle- en pasar de un andén a otro del ferrocarril subterráneo. Al cuentista no debe importarle de dónde viene ese hombre ni adónde va.

Francisco Umbral – Teoría de Lola