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jueves, 6 de septiembre de 2012

Campos de Andalucía

Apertura f/22
Tiempo de exposición 1/60 s
Velocidad ISO – 200
Distancia focal 18 mm
Compensación de la exposición -0,70
HDR
.
 
“Por una senda van los hortelanos,
que es la sagrada hora del regreso,
con la sangre injuriada por el peso
de inviernos, primaveras y veranos.

Vienen de los esfuerzos sobrehumanos
y van a la canción, y van al beso,
y van dejando por el aire impreso
un olor de herramientas y de manos.

Por otra senda yo, por otra senda
que no conduce al beso aunque es la hora,
sino que merodea sin destino.

Bajo su frente trágica y tremenda,
un toro solo en la ribera llora
olvidando que es toro y masculino.”

Miguel Hernández, El rayo que no cesa


Acerca de este poema Juan Cano Ballesta decía que a la hora del atardecer, cuando los hortelanos, agotados por el trabajo, volvían al descanso y el amor conyugal, Miguel Hernández sentía más hondamente su soledad “que no conduce al beso aunque es la hora” y veía en el toro que pace en la ribera, “de frente trágica y tremenda”, el espejo o símbolo de su propia existencia alejada en esos tiempos de los gozos del beso y del amor.

La fotografía está tomada en la Andalucía profunda, en el valle del Genil, en las inmediaciones de Cuevas de San Marcos (Málaga).